Blanco sobre negro

Todo lo blanco es tuyo todo lo negro es mio
Cuando las calles se aburran, vuela sobre mi nido.
Toma mis palabras y dejame las letras
Entrega el camino que yo he recorrido
Esta cansado, esta dormido
es increíble cuando no te cansas de ver una imagen, como es posible que nunca te aburra ver un rostro, sea de mañana, muy temprano al levantarse, con el cabello enmarañado, con los ojos envueltos aun en sueños, con la nariz y los labios entibiándose poco a poco, uno podría pensar que no hay hora en que no la puedes pillar imperfecta, por que cada rayo de luz nunca tuvo mayor razón de ser, que verse reflejado en cada célula de su tez.
Ya quisiera dibujar como ella, por eso empecé a escribir, así es como creí que podía complementar lo que su arte hacía por ella.


Un día descubrí que la vida es una casualidad sin sentido, entre tantos desconciertos intento no verme tan torpe, y a medida que lo pienso se me va la oportunidad de actuar, es como ver que el mundo pasa por la tv en una película de mala calidad, intenciones sin motivaciones me han dejado en un borde muy filoso, y mejor me hago de lado me escondo un poco, no ser notado es lo más sensato y lo sensato me lleva a ser lo aburrido, algo simple, algo predecible pero patético, insípido, insostenible. La única manera de experimentar el movimiento es mediante el cambio, hay que cambiar de posición, buscamos el cambio, no lo encontramos, nos parece un vacío aprisionador, nos pesa, que ironía, un vacío que se hace más grande y pesado. Tan difícil puede ser encontrar una conclusión, un punto final es eso, algo que le da un fin, pero siempre debe ir al final de una oración coherente, que demuestre su lógica por si misma, es lo que pido, siente el final tan cerca cada día, y el final anuncia cambio, es necesario, es irremediablemente necesario y ahí viene, el cambio, es una vuelta del camino, pero no acabo de entender lo que justamente acaba de pasar- y me gusta entenderlo todo- lo que ha pasado frente a mis ojos y me impresiono cegando mi intelecto, tan pequeño es que al sentir una pequeña sinfonía
en su espíritu se conmovió hasta reducirse a su mínima expresión, pero sigo sin entender, que es lo más sincero de un corazón, qué es lo que busca con sinceridad, es soltar su pudor, arrebatarse un estirón de las manos, que se atan a su rostro tapando la vergüenza de su desdén. Sólo quiere latir una y otra vez afinando su canción con el aroma de un cabello castaño como el café que lo acompaña en sus tardes, sus noches y su amanecer.